sábado, 4 de diciembre de 2010

Cómo no escribir una novela

El lunes pasado me dejé caer por la Casa del libro sin otra intención que ojear algunos títulos mientras hacía tiempo para llegar a la peluquería. Rebuscando entre las estanterías, tropecé con la columna de Filología y con la sección llamada "el arte de escribir". Llevaba algún tiempo pensando en hacerme con algún libro de estilo, así que decidí detenerme un rato en la columna, a ver qué encontraba. De esta forma tropecé con un ejemplar de "Como no escribir una novela" (editorial Seix Barral), una curiosa obra llena de humor y buenos consejos que resulta de gran utilidad para aquellos que empezamos.

En estos días he leído un poco más de la mitad del libro (sí, ya sé que he dejado aparcada la lectura de "La reina sin nombre", pero es que se me hace un poco cuesta arriba) y me está gustando, tanto por su valor "educativo" como por su originalidad y sentido del humor.

A diferencia de muchos otros libros que se estructuran a modo de manual, diciendo como SÍ se debe escribir, éste hace todo lo contrario: identifica aquellos errores más comunes que los noveles cometemos, casi siempre sin darnos cuenta. Toca varios apartados del proceso de creación de una novela, desde la ambientación, personajes... hasta el estilo (usos inadecuados de signos y palabras, etc). Un libro muy completo que yo recomendaría a todo aquel que intente hacerse un hueco en el mundo literario.


Si tienes interés en leerla, los autores son Howard Mittelmark y Sandra Newman.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Aula Oberta d'Escriptura Creativa

Como cada año, la Universidad de Valencia organiza el Aula Oberta d'Escriptura Creativa, destinada a alumnos de la universidad y público en general.

Este año se ofertan 7 talleres distintos:
  1. Taller de escritura teatral. (Xavier Puchades)
  2. Taller de narrativa breve en castellano (Manuel Talens)
  3. Taller de narrativa breve en castellano (Gabriel Castelló)
  4. Taller de narrativa breve en valenciano (Ferran Cremades)
  5. Taller de poesia en castellano (Andrés Navarro)
  6. Taller de poesia en valenciano (Jaume Pérez)
  7. Taller de guión de cortometraje (Isadora Guardia)

El plazo de preinscripción finaliza el 10 de enero de 2011 y hay que presentar un currículum y un texto de presentación. Las tasas son de 35 euros para la comunidad universitaria y 65 euros para el resto.

El año pasado yo participé en el taller de narrativa breve impartido por Gabriel Castelló y fue una experiencia muy enriquecedora. Si alguien lo tiene en mente, le animo a participar. El taller fue muy ameno y Gabriel es una gran persona.

Si queréis más información, dejo el enlace a la web del CADE:

miércoles, 17 de noviembre de 2010

El paraíso de Borges

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca"
Jorge Luis Borges

 La verdad es que a diferencia de ¨Borges, aún no me he planteado qué será el Paraíso. Sin embargo, siempre había soñado que algún día tendría una casa con un bonito jardín y una biblioteca. Eran los únicos requisitos que exigía a mi futuro hogar: un jardín para evadirme, soñar y escribir con tranquilidad; y una biblioteca enorme donde nunca se acaben los libros por leer. Tan solo con eso, yo sería feliz.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Déjame entrar

Hoy ha llegado a mis manos un ejemplar de esta novela del escritor sueco John Ajvide Lindqvist, considerado uno de los autores más prometedores en la actualidad, dentro del género de terror.

Ya conocía la historia gracias a la versión cinematográfica dirigida por Tomas Alfredson en el año 2008, un film sueco que destaca por su ambientación lúgubre y sombría. Para variar, Hollywood no podía ser menos que Suecia y ha lanzado a las salas un remake de mayor presupuesto. Veremos si el resultado final queda a la altura de la versión original.

No recuerdo cómo ni por qué, el pasado día 31 (víspera de todos los santos, o sea, halloween) entré en la página labutaca.net y me tropecé con un concurso que finalizaba ese mismo día. Se trataba de un sorteo de 5 ejemplares de la novela, con motivo del estreno del remake americano. No suelo hacer estas cosas, pero ese día debieron cruzarse mis neuronas y rellené mis datos junto a un breve comentario para participar en el sorteo. Una semana después, llegaba a mi bandeja de entrada un mail felicitándome por ser una de las ganadoras. Tuve que leer el mail 2 veces porque creía que lo estaba entendiendo mal. Cuando se lo dije a mi novio, me felicitó y adjuntó una de esas frases sentenciadoras tipo "ahora falta que te llegue el libro", dudando de la seriedad de labutaca. Hoy he podido darle con el libro en las narices porque me ha llegado a casa a manos del señor cartero, que ha subido hasta el tercer piso para entregármelo (todo un detalle por su parte).



Si ya tenía unas cuantas historias pendientes de lectura, ahora sumo la de Oskar y su nueva amiga. De momento se quedará en la estantería de mi cuarto, aunque confieso que será una de mis preferencias en cuanto acabe "La reina sin nombre" (que tengo ganas de cambiar de género). Ya daré mi opinión, aunque tal y como he leído por ahí, la novela es mucho más siniestra y perturbadora que la película.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Pude ser una más

Hace algunas semanas llegó a la pantalla de mi ordenador una agradable noticia que me trajo algunos recuerdos de mi época de estudiante, cuando hacía malabarismos para compaginar mis escritos con las horas de estudio (por supuesto, siempre salían ganando los primeros). Por aquel entonces, empezaba a buscar la manera de salir de mi cascarón literario. Siempre he sido muy tímida y no iba a ser menos en lo que a las letras se refiere. Así que tras años de amontonar historias en los cajones de mi escritorio, decidí probar suerte en un concurso literario. De hecho, fue mi primer y último concurso literario hasta el día de hoy.

Me recuerdo sentada en los bancos de la facultad, esperando la hora para entrar en clase, buscando entre las páginas de la gaceta universitaria la sección de certámenes y premios donde, a veces, algún certamen literario me animaba a imaginar un libro con mi nombre en la solapa.

No sé cómo ni por qué aquel anuncio fue diferente. Tan solo una breve convocatoria, a penas 5 o 6 lineas de texto, anunciando un concurso de relatos de una editorial desconocida llamada Jamais y situada en un pueblo sevillano. No supe hasta mucho después que esa era la puerta de entrada a la lista de posibles víctimas del señor Santiago Rojas, un "editor" embustero y sin escrúpulos que se ha beneficiado de la inocencia y las ilusiones de muchos noveles.

Unos meses después de finalizada la fecha de la convocatoria, y tras haber enviado un relato al certamen, recibí un sobre con un contrato proponiéndome la publicación de la obra en una antología de relatos de varios autores, previo pago por mi parte de los gastos (proporcionales) de edición. Si en aquel momento no hubiera sido estudiante y mis ahorros no se hubieran limitado al dinero que mi madre ponía en mi mano cuando llegaba el fin de semana, seguramente habría caído en la trampa y hoy me lamentaría de mi ingenuidad. Hasta un amigo, que por aquel entonces tenía un empleo de fines de semana en una gasolinera, se ofreció a prestarme el dinero, lo cual no quise aceptar.

Unos meses después, al no recibir mi respuesta, una mujer se puso en contacto conmigo por vía telefónica ofreciéndome la posibilidad de publicar un libro de relatos con mi nombre. Mi pidieron un nuevo relato que, ingenuamente, envié. Un tiempo después, la misma señorita volvió a comunicarse conmigo para confirmarme la propuesta la edición. La única pega era, como no, la inversión que yo debía hacer. Al decirle que no podía afrontar dicho pago, se ofrecieron a asumir la mitad de los gastos, que les serían devueltas por medio de un porcentaje de las ganancias que el libro produjera. Una vez más, mi insolvencia me libró de caer en las garras de estos desalmados, que no buscaban otra cosa que no fuera enriquecerse a costa de las ilusiones ajenas.

Con el tiempo supe de la mentira sobre la que estaba organizada Jamais, y de la clase de persona que era el señor Santiago Rojas Pulido. Los afectados llegaron a crear un grupo en msn con la intención de organizarse para tramitar las denuncias al susodicho.

En diciembre del año pasado, este personaje fue al fin llevado a juicio por incumplir el contrato que tenía con una escritora novel, tras 7 años de larga espera. Casi 3500 euros llegó a cobrarle, de los cuales solo una mínima parte se invirtieron en la edición de 500 ejemplares de la obra. Al parecer, Santiago podría pasar un año entre rejas (hecho del cual me alegraría).

Ya sé que todos los editores no son iguales, pero a una se le quitan las ganas de probar suerte, no sea que por ingenua caiga en las garras de uno de estos seres sin conciencia.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Anhelado sol

El siguiente relato data de la primavera del 2005, en mis primeras incursiones en el mundo de los foros. Lo publiqué en la web de relatos del site Escalofrío, bajo el pseudónimo de Noctámbula (además de algún foro en el que participaba en el momento y que hoy ya no existen). Con el tiempo retoqué un poco el original y quedó tal que así:


ANHELADO SOL

Las últimas horas de la noche llegaban a su fin. En la terraza de su pequeño apartamento, Elsa aguardaba embriagada la llegada del amanecer. Aquella sería la primera vez, en mucho tiempo, que daría la bienvenida al astro de la mañana.

Se sentía confusa. No estaba segura de que su decisión fuera acertada, sin embargo pesaba más su repudio al ser en el que se había convertido que el temor causado por el cercano desenlace . Estaba hastiada de ocultarse en las tinieblas de la noche, de deambular por una ciudad semidesierta donde imperaba la ley del más fuerte y donde la presa se le antojaba demasiado fácil para no turbar su corazón inerte.

En su día sucumbió a aquel atractivo de la vida nocturna, repleto de placeres insospechados y con la promesa de una vida eterna. Pero la sangre y los crímenes salvajes del pasado hicieron mella en la personalidad frágil y quebradiza que heredara de su condición humana y su alma perdida ya no resistía los gritos de una conciencia acallada durante siglos, una conciencia que creyó muerta el día en que sus labios rozaron por primera vez el elixir de la vida escondido en el cuello de una muchacha. Sabía que había llegado el momento de poner punto y final a una existencia irreal que la había aislado del mundo y llevado al lado más oscuro del ser humano, si es que ella se podía llamar así.

Dio un último trago al líquido espeso de color púrpura que reposaba en su copa, en un acto de comunión con el ser perverso que habitaba dentro de ella. Sentía cerca el amanecer. Lo notaba en sus manos, en su cuello, en la sangre que avanzaba acelerada por sus venas sin vida. Se acercaba su descanso al fin. Derramó una lágrima silenciosa que sirvió para redimir cada crimen atroz que había cometido. Sintió que al resbalar por la mejilla, aquella lágrima abrasaba su piel prometiéndole una paz que ansiaba desde hacía años.

Miró hacia el horizonte, más allá de la ciudad y los polígonos industriales que la rodeaban. En la distancia, una extraña claridad se deslizaba entre las montañas, buscando un lugar donde reposar. Sonrió nerviosa. Era tal y como recordaba. Había soñado con aquel momento durante décadas, desde el día en el cual tomó la decisión de luchar contra su naturaleza impuesta.

Alzó su mano derecha hasta el cuello y tocó con suavidad las pequeñas cicatrices que lo marcaban. Aquel había sido el principio de su pesadilla. Se levantó de su asiento, aún con el sabor dulzón de la sangre en la boca, y se hincó de rodillas en el suelo, a la espera del inminente instante en el cual despertaría a un sueño eterno que le había sido negado.

Los primeros rayos de luz inundaron la ciudad. El sol bañó la terraza donde Elsa lo esperaba ansiosa y su tacto luminoso acarició cada centímetro descolorido de su piel. Las llamas del astro la abrasaban por dentro y se dejó llevar por el éxtasis de tan íntimo encuentro, hasta caer desfallecida a los pies del astro rey.

Cuando un vecino llamó a la policía diciendo que al parecer la señorita del ático había desaparecido, sólo encontraron un montón de cenizas que jugaban con la brisa del atardecer y una copa con una costra reseca de color rojizo. La sorpresa llegó cuando el laboratorio descubrió que se trataba de sangre de naturaleza humana, al igual que el montón de cenizas.

A pesar de las investigaciones, nadie supo descifrar qué había ocurrido en aquella terraza. Tan sólo el Sol osaba acariciar cada mañana el lugar donde Elsa decidió poner fin a la criatura diabólica en la cual se había convertido.

jueves, 4 de noviembre de 2010

El primer descenso

Voy a estrenar este mausoleo construido en el límite entre la realidad y la ficción con un texto que escribí hace poco menos de un año como "colofón" a un taller literario (ya le dedicaré alguna entrada). No pertenece a ningún género que pueda ser considerado oscuro (terror, misterio, gótico...). Si te has adentrado en mis dominios con el fin de degustar exclusivamente ese tipo de literatura, te hallas en el lugar equivocado. No quiero decir que no vayan a estar presentes dichos géneros (de hecho son a los que más me dedico), sin embargo me muevo por un abanico bastante amplio de categorías y los textos que irán apareciendo serán de temática variada.

Este relato me parece el idóneo para empezar ya que, de alguna manera, supuso mi "renacimiento" como escritora. Con él me adentré por primera vez en el Irkalla y aparté a un lado las cosas que durante algún tiempo me habían mantenido bloqueada. Después de meses interminables de sequía literaria, compuse una pequeña obra que me devolvió las ganas y la inspiración. Retomé mis papeles y descubrí una nueva visión de la escritura. Este texto fue un punto de inflexión en mi ser como escritora, el inicio de una transición, el morir a una "vida" para descubrir una mejor.


El enlace insertado en el título del relato lleva a una página de la web de Scribd. Allí mismo puedes leerlo o bien descargarlo. Está registrado pero se puede difundir siempre que conste la autora.

Espero que lo disfrutes.




(escrito por Rosamar Jiménez Bochs)

Irkalla, tierra de no retorno

Saludos, intrépidos viajeros. Habéis realizado un atrevido descenso hasta adentraros en mis dominios, hogar de múltiples fantasmas y pesadillas.

Para los sumerios, el Irkalla (también llamada tierra de no retorno) era el lugar destinado a los muertos. Allí iban a parar no solo las almas de los difuntos, sino que además se acumulaban todas sus impurezas y aquellas acciones no deseables que habían cometido en vida. Por ello, la muerte representaba una transición. Era la forma de purificarse y adentrarse en una nueva vida sin las "cargas" pasadas.

De forma equiparable, el escritor precisa visitar su propio Irkalla antes de crear. Es necesaria su aislamiento del mundo y dejar a un lado todo cuanto le rodea para "purificarse" y dejarse guiar por la seductora mano de la inspiración, antes de entregarse a esa "nueva vida" post-creación y compartir con el resto del mundo lo que vivió en su retiro. El escritor ha de morir (metafóricamente hablando) y dejar, en cada una de las 7 puertas de su Irkalla personal, todo cuanto le pesa en la vida y le impide avanzar. Sólo entonces, tras esa purificación, podrá dedicarse al placer de escribir.

Este es mi Irkalla. Todas mis cargas, mis penas, mis alegrías... Todo cuanto soy queda reflejado en estas líneas, entre letras y desvaríos surgidos de mi particular proceso de transición.

Bienvenidos a mi Irkalla.